viernes, 22 de noviembre de 2013

#AVECES

A VECES

A veces me siento como los músicos cuando están de gira. Sin casa, sin familia y sin amigos. Solo con esos que vienen a verte, de paso, que van y vienen.
A veces me replanteo si todo esto merece la pena. Si vivir en una ciudad que no es la mia, en la que no tienes tu entorno completamente establecido, sin relación con los vecinos porque no llevas ni más de un año en el mismo piso. Sin sitios frecuentes a los que ir a comer, a tomar café...  Y claro, todo desde la perspectiva actual: Sin trabajo

A veces tengo ganas de volver a casa y olvidarme de toda esta aventura. La aventura de vivir del proyecto que empecé hace años. Y aunque incluso la vida me ha intentado desviar de él, no lo ha conseguido.

A veces tengo ganas de vivir un día a día de esos que muchos otros llevan. Trabajo, casa, amigos, familia, trabajo, casa... Luego pienso que ya he pasado por ahí. Y no lo quiero

A veces tengo ganas de seguir apostando por esta aventura. Y otras veces, aunque no tenga ganas, soy incapaz de dejar de imaginarlo cuando cierro los ojos.

Es ahí cuando se que esto no es una elección. Es devoción. Y por lo tanto incontrolable.

A veces tengo ganas de volver a casa.
Y eso jamás cambiará. 
Pero tampoco cambiará la ilusión con la que vivo esta aventura.


#proyectodelocutor

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