domingo, 26 de enero de 2014

#LOCUTANDOQUEESGERUNDIO

LOCUTANDO QUE ES GERUNDIO

De pequeño no me dijeron nunca eso de "que voz tan bonita tienes"
Incluso recuerdo que tenía un compañero de clase en primaria que hablaba como un señor de setenta años recién llegado de beberse un carajillo al que todo el mundo decía "que voz de radio tienes" mientras yo enfurecía en mis adentros

De pequeño hablaba más como una niña cursi de esas a las que dan ganas de coger de las trenzas y dar vueltas como hace la profesora de Matilda con una de sus alumnas rubias

De pequeño no sabía pronunciar la erre cuando se acompaña de otra consonante. Así que no sabía decir "padre", ni "trozo" ni "capricho". Y claro, si decía que quería ser locutor de radio, se reía hasta el jefe de estudios.

La voz me cambió
Aprendí casi solo a poner la lengua donde tenía que ponerla para decir "padre" como Dios manda. Odiaba mi voz grabada. Pero era la única forma de corregir el error. Sin logopedas ni ayuda. A escondidas, con una grabadora. Con paciencia
Aún así, ahora cuando hablo tampoco nadie me dice: "que voz más bonita". Aprendí a locutar. 

El resto del día, mi voz no es otra que la mía. No locuto las 24 horas del día. Por eso la mayoría de gente que me conoce, ni siquiera me reconoce cuando hago radio

Aprendí a que cuando enciendo el micrófono, mi voz sea esa que siempre imaginé tener para poder expresar lo feliz que soy cuando me siento en un estudio

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